1. Precalienta el horno a 170°C y prepara un molde de 24x13cm aprox. con papel para hornear.
2. Bate los huevos a velocidad alta con el azúcar y la vainilla hasta obtener una mezcla de mayor volumen y mucho más clara.
3. Mientras continúas batiendo, agrega el aceite en forma de hilo (un chorrito bien delgado) y bate por 1-2 minutos más.
4. En otro bowl mezcla la harina, maicena, polvos de hornear y sal.
5. Incorpora los ingredientes secos en 2 o 3 tandas, cerniéndolos directamente sobre la mezcla. Con ayuda de un mezquino, integra con movimientos suaves y envolventes hasta obtener una mezcla homogénea. Asegúrate de raspar bien el fondo y los bordes del bowl para evitar que queden restos de harina o grumos.
6. Vierte la mezcla dentro del molde y hornea por 35-45 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro este salga completamente seco. Si sientes que se está dorando demasiado la superficie, cubre con papel aluminio.
7. Una vez que el bizcocho esté frío, divídelo en dos.
8. Prepara el remojo mezclando todos los ingredientes en un bowl y calienta por unos minutos en el microondas o en una cacerola. (El remojo se absorbe mucho mejor si está tibio!)
9. Forra el mismo molde que usaste para hornear con papel film transparente y ubica el primer bizcocho. Con un palillo haz varios orificios y cubre con la mitad de la mezcla del remojo.
10. Esparce el manjar por encima y luego el chocolate picado.
11. Sitúa la segunda capa del bizcocho y repite el proceso anterior de perforar y empapar con remojo.
12. Cubre la torta con papel film y lleva al refrigerador. Para lograr un buen remojo, a mi me gusta dejarlo en el refri por unas 4 horas y luego le doy la vuelta y dejo remojando por unas 4 horas o más para que quede parejo. Luego es clave congelar antes de decorar con merengue para que quede perfecta!!