Si eres fan del chocolate intenso, ¡esto te va a obsesionar! Los Matilda Cups son la versión mini y rápida de la clásica torta Matilda: húmeda, esponjosa y con mucho chocolate.
Lo mejor de esta versión tipo mug cake es que no necesitas invertir tanto tiempo en la cocina, prender el horno ni hacer una torta entera para sacarte ese antojo de algo muy chocolatoso.
Además, si la cocinas en una taza bonita, ¡puede funcionar perfecto como postre para compartir! Mi única (y mejor) recomendación es que no lo cocines de más, así el queque no se seca y el centro se mantiene mucho más húmedo.


