¡Si te gustan las galletas, estas se van a volver tus favoritas! Es que la combinación de arándanos con limón no falla, y para probar, les agregué chips de chocolate blanco y quedaron increíbles.

Porque me encantan estás galletas
- Como decía antes, por la combinación de sabores. Siento que arándanos, limón y chocolate blanco es ir a la segura en algún postre porque siempre queda muy rico.
- La textura de estás galletas es exquisita. Quedan con una capita crocante por fuera y dentro muy chewy o blanditas por la húmedad que aportan los arándanos.

Algunas recomendaciones para que tomes en cuenta
- Si vas a usar arándanos congelados, evita agregarlas con mucho hielo para no agregar tanto líquido a la masa.
- Congela las galletas antes de hornear, el reposo ayuda a tener una mejor textura y tener como resultado unas galletas más gorditas.
- Hornea sólo el tiempo necesario, no esperes que estén doradas porque al salir del horno terminar de cocinarse con su propio calor y al enfriarse van a quedar mucho más duras.
Sigue estos tips y te aseguro que tus galletas van a quedar perfectas y probablemente ¡Sean tu nueva obsesión!

